¡SALGAMOS A LAS CALLES! ¡POR NUESTROS DERECHOS Y LOS DE LA NATURALEZA!

Documento construido con el Partido Revolucionario de la Trabajadores- PRT- y Comuneros


¡VIENEN POR NUESTROS CUERPOS Y NUESTROS TERRITORIOS!


En estos días nos enfrentamos a un paquete de reformas regresivas impulsadas por un gobierno de estafadores que no deja de caer en su ilegitimidad social. Haber perdido en las elecciones de octubre del 2025 más de 5 millones de votos con respecto al balotaje del 2023 con un rechazo acumulado del 75% de la población confirman claramente esa ilegitimidad. Las últimas elecciones fueron las de menor participación desde la vuelta de la democracia burguesa, marcadas por un fuerte descontento con el circo electoral, con la situación política y económica. A pesar de todo, el gobierno hoy envalentonado por haber “ganado” en octubre, apura una batería de reformas que atentan contra nuestros derechos como clase trabajadora.

La tibia victoria que consiguieron ayudados por la injerencia de Trump en el proceso electoral, y la ausencia de una fuerza política real de oposición -por ser cómplices de todos sus planes y negocios- que pudiera servir, al menos, de contrapeso de estas nefastas políticas, sirvieron de palanca para imponer su batería de leyes y ajustes antiobreras y antipueblo. Con ellas buscan avanzar con una campaña de miedo extorsivo que consiste en limitar los derechos y las libertades políticas en lugares de trabajo y en la vida en general. Intentan contener el hartazgo que se va generalizando en todo el país a través de una creciente resistencia por abajo.

La represión de la protesta y la decisión política de dar más poder a los servicios de inteligencia para perseguir sin investigar, van de la mano del brutal ajuste al pueblo trabajador y diversos sectores vulnerables de la población, como los jubilados, las niñeces y las juventudes. Los medios de (in)comunicación bombardean con informaciones falsas de la situación económica para tapar los baches de un plan que sólo se alimenta de deuda externa, ajustes, rebajas salariales, y precarización de las condiciones de vida y de trabajo. Valga como ejemplo el reciente escándalo en las mediciones de la inflación y la intervención en el INDEC con sus orquestadas mentiras que esconden lo que el pueblo ya sabe en cuestión de precios e inflación.


Nuestros bienes comunes y derechos laborales como moneda de cambio

Mientras se destruye el consumo, las fuentes de trabajo y la producción, quieren entregar la naturaleza del país a las corporaciones transnacionales, como lo marca el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), a pesar de la gran oposición popular, ello va de la mano con la propuesta de reforma laboral que apunta a exprimirnos a más no poder.

El intento de modificación de la Ley de Glaciares y de derogación de la Ley de Tierras Rurales, así como los recortes a organismos ambientales (por ejemplo, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego en el marco de una Patagonia incendiada intencionalmente) no sólo muestran que el proyecto de país hoy se centra en la timba financiera sino también en la venta de nuestros bienes comunes al agro negocio, las petroleras y las mega mineras.

A la par, pretenden entregar en bandeja nuestros derechos laborales con una reforma que precariza el salario y las condiciones laborales, echa por tierra el sistema previsional y pretenden desarticular la capacidad de organización política de la clase trabajadora. Superexplotación, entrega, deuda y represión son los pilares de sus planes.

Mientras el capital y sus diferentes núcleos dominantes se acomodan en su guerra global a través de la violencia (Doctrina Monroe en nuestro continente, por ejemplo, por parte de Estados Unidos), la destrucción y apropiación de recursos, la lucha y la resistencia continúan y no aflojan, y eso les duele. No les es tan fácil imponer sus condiciones y aunque los pueblos sufrimos los atropellos e infamias atroces de todos los ataques de su putrefacto sistema, la resistencia se alza como un muro cada día mas extenso. En nuestro continente, durante más de 500 años los pueblos originarios nos han enseñado la necesidad de una férrea resistencia. Resistir, organizarse, enfrentar, derrotar… caer y volver a levantarse, como en el “Cordobazo”, en el “Villazo”, en Cutral Co, en Tartagal, en el 2001, en el "Fuera Monsanto" de Córdoba, en el 2x1 de Macri, en el no a las mineras y en multiplicidad de batallas y enfrentamientos es parte de la historia de la resistencia de clase trabajadora que supo hacer retroceder sus funestos planes por medio del enfrentamiento.

No obstante, el objetivo del capital se renueva y pretende redoblar sus brutalidades pretendiendo torcer el brazo de toda la clase trabajadora: determinando con sus leyes cómo vive, qué come, cómo se enferma, cómo muere, intenta doblegar la resistencia y someternos a sus dictados. En estos días se tratará la reforma laboral, el Acuerdo Unión Europea – Mercosur, la baja en la edad de imputabilidad y la Ley de Glaciares. Todos los temas están integrados, aunque nos cueste ver que todos tienen un denominador común. Este conjunto de leyes y políticas que se expresan en este escenario, es decir, las pretensiones del capital monopolista con sus negocios y ganancias -la casta de siempre-, son un plan de la clase en el poder contra los intereses y necesidades de los/a trabajadores/as y el pueblo. Este es el marco de lucha de clases que se expresa hoy.

La historia nos ha enseñado que no alcanza con sólo decir que NO queremos que legalicen la precarización de nuestras vidas. Por el contrario, es la acción, el debate y la movilización lo que rubrica con hechos las necesidades de cambios que todos queremos. Es central que enfrentemos estos planes para derrotarlos, organizándonos para avanzar desde la lucha en cada lugar de trabajo, en cada barriada, en la unidad de nuestras fuerzas por nuestras necesidades. También en la lucha por la defensa de la salud y la educación públicas, financiadas y de calidad, porque son la garantía de una mejora en las condiciones de vida de la clase trabajadora. Así como también contra la baja de la edad de imputabilidad y las políticas anti migratorias, con la que insisten en echarle la culpa de todos los males a la niñeces y juventudes y a quienes deben migrar, como chivos expiatorios del capitalismo que se cae a pedazos.

Es necesario luchar y crear poder popular en lo local, desde abajo, con independencia política de la casta dominante y de todos los secuaces a su servicio, como partidos de oposición y burocracias sindicales al servicio de aquella. Debemos llenar las calles de iniciativas y acción de base para constituir eslabones de poder local. Llenar las calles y sostenidamente avanzar en un proyecto de sociedad sin explotadores/as ni explotados/as. Debemos avanzar en la movilización y el enfrentamiento con un ojo puesto en la nueva sociedad que queremos construir.

Desde la organización y la movilización de base enfrentemos al sistema hasta derrotar sus planes.

Ni reforma laboral, ni reforma provisional, ni modificación de la ley de glaciares, ni leyes represivas.

Rebelión obrera y popular para acabar con todo esto.



PRT – Partido Revolucionario de los Trabajadores

Comuneros

SUBVERSIÓN





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