Organícense, porque necesitaremos de toda nuestra fuerza
Luego de una nueva contienda electoral, hoy nos levantamos otra vez con el sabor de la amargura Hemos sido parte de una nueva encerrona de esta democracia representativa que empuja a los sectores populares a elegir entre los dos verdugos que ejecutarán las medidas económicas y políticas, con el objetivo de desarticular y empujar a la clase trabajadora a un mayor sufrimiento. Encerrona en la que nos están dando a elegir, en manos de quién queremos morir, sin darnos siquiera opción a una vida digna. Esta falsa libertad de elección tiene una historia de corto plazo: porque los constantes salarios a la baja, una inflación altísima, la destrucción de nuestros bienes comunes, la inexistencia práctica de derechos a los que luego se interpela en la palabra (¿Cómo hablar del derecho a la educación en escuelas que se caen a pedazos, aulas superpobladas y docencia mal paga?) y una pobreza que nunca, en estos 40 años de democracia ininterrumpida, ha bajado de los dos dígitos y que comúnmente super...